Francis Blackman
Entérense de lo que le pasó
a Elpidio, un maracucho raja′o que se metió en uno de esos cafés que abundan en la ciudad:
- Buenas tardes. Un café por favor...
- Buenas tardes. Un café por favor...
- Buenas tardes. Bienvenido
a este café, donde servimos el mejor café del mundo. Soy Alberto su «cofee
tender» de turno. ¿En qué puedo servirle?
