Por: Elseny Martinez
Literatura/@elsenyelisel
Así, ante la villanía de Maleagante y la
imposibilidad del Senescal de regresar a la reina junto a Arturo, emprenderá un
viaje sin un rumbo geográfico fijo, irá tras el rastro del infame buscando a la
prisionera. El camino dependerá de las
pistas que encuentre siempre que estas lo lleven a Ginebra. Ciudades,
pueblos y cortes encantadas lejos de una ubicación especifica; expuesto a los
maravillosos prodigios que le aligeraran o dificultarán la travesía.
Lejos de
caballeros como el Cid de Vivar que presentan una leyenda con un lugar ubicado
en el mapa de España; Francia sabrá de Lancelot y sus aventuras
más por sus hazañas que por el lugar donde las ejecute, importa más la acción
que el ambiente, si usted me entiende.
